Mostrando los 5 resultadosOrdenado por los últimos


EMBALAJES Y ENVÍOS DISCRETOS
ENVÍO GRATIS A PARTIR DE 69 €*

CATEGORÍAS

EMBALAJES Y ENVÍOS DISCRETOS
ENVÍO GRATIS A PARTIR
DE 69 €*

Mostrando los 5 resultadosOrdenado por los últimos


Los dilatadores vaginales y anales son dispositivos médicos especializados diseñados para tratamiento terapéutico de diversas condiciones que afectan la función y comodidad vaginal o anal. A diferencia de juguetes sexuales diseñados principalmente para placer, los dilatadores tienen propósito médico específico: entrenar gradualmente tejidos para acomodar penetración cómoda, tratar condiciones como vaginismo o dispareunia, facilitar recuperación postoperatoria, y preparar para penetración anal sin dolor.
Estos dispositivos son utilizados tanto bajo supervisión médica (recomendados por ginecólogos, fisioterapeutas pélvicos, o sexólogos clínicos) como de forma autónoma por personas que buscan superar barreras físicas o psicológicas que impiden intimidad sexual confortable. Representan puente esencial entre condición que causa dolor o imposibilidad de penetración y vida sexual plena y sin molestias.
Los dilatadores son dispositivos insertables que vienen en sets graduados progresivos, típicamente 4-8 unidades que aumentan gradualmente en diámetro y/o longitud. El concepto fundamental es desensibilización gradual y estiramiento controlado de tejidos.
Principio de trabajo: Comienzas con el dilatador más pequeño del set (frecuentemente del grosor de un dedo meñique o incluso más delgado). A través de uso regular y paciente, tus tejidos se adaptan gradualmente a esa dimensión. Una vez que ese tamaño es completamente cómodo, avanzas al siguiente tamaño ligeramente mayor. Este proceso continúa hasta alcanzar diámetro que permite penetración sexual cómoda o hasta completar tratamiento médico específico.
El vaginismo es condición donde músculos vaginales se contraen involuntariamente ante cualquier intento de penetración, haciendo relaciones sexuales, exámenes ginecológicos, o uso de tampones extremadamente dolorosos o imposibles. Los dilatadores vaginales son tratamiento estándar recomendado:
Desensibilización gradual: Comenzar con dilatador extremadamente pequeño permite a la paciente acostumbrarse psicológicamente a la sensación de inserción en ambiente controlado, sin presión ni expectativas sexuales.
Reentrenamiento muscular: Con práctica regular, los músculos pélvicos aprenden a relajarse durante inserción en lugar de contraerse reflexivamente.
Progresión a propio ritmo: No hay cronograma fijo; cada persona avanza cuando está verdaderamente cómoda, eliminando presión que frecuentemente empeora vaginismo.
Mujeres que experimentan dolor durante penetración vaginal pero no tienen vaginismo completo pueden beneficiarse de dilatadores para identificar y trabajar gradualmente puntos de tensión o sensibilidad excesiva.
Después de cirugías ginecológicas (histerectomía, reparación de prolapso, tratamiento de cáncer), fisioterapeutas pélvicos frecuentemente recetan dilatadores para prevenir formación de tejido cicatricial constrictivo y mantener elasticidad vaginal durante recuperación.
La disminución de estrógeno durante menopausia puede causar adelgazamiento y estrechez de tejidos vaginales. Dilatadores, usados regularmente, ayudan a mantener elasticidad y comodidad durante esta transición hormonal.
Mujeres que encuentran exámenes ginecológicos extremadamente incómodos o traumáticos pueden usar dilatadores bajo guía médica para hacer futuros exámenes más tolerables.
El esfínter anal es músculo que, a diferencia de vagina, no tiene elasticidad natural significativa. Los dilatadores anales graduados permiten entrenar esfínter para relajarse y acomodar penetración confortablemente:
Prevención de dolor y lesiones: Avanzar gradualmente de dilatadores pequeños a tamaños mayores previene fisuras anales, desgarros, y dolor que puede resultar de intentar penetración anal sin preparación adecuada.
Entrenamiento de relajación: Uso regular enseña control consciente del esfínter, permitiendo relajación voluntaria durante penetración sexual.
Condición médica donde el ano se estrecha excesivamente (por cirugía, enfermedad inflamatoria, o tejido cicatricial), dificultando defecación normal. Dilatadores anales bajo supervisión médica pueden ayudar a dilatar gradualmente el esfínter.
Pacientes que enfrentarán colonoscopias u otros procedimientos anales pueden usar dilatadores previamente para reducir incomodidad durante el procedimiento.
Típicamente 4-8 dilatadores que aumentan en diámetro de aproximadamente 0.5cm hasta 3.5-4cm, y en longitud de 7cm hasta 15cm. Forma generalmente cónica o cilíndrica suave.
Materiales: Silicona médica (más común, suave y flexible), plástico médico duro (más económico, fácil de limpiar), vidrio (usado menos frecuentemente pero ultra higiénico).
Similar a vaginales pero típicamente más cortos y con base ancha de seguridad para prevenir inserción completa accidental. Diámetros desde 1cm hasta 4-5cm en sets avanzados.
Algunos sets incluyen dilatadores que vibran suavemente. La vibración puede ayudar a relajar músculos tensos, facilitando inserción y reduciendo incomodidad inicial.
Pueden sumergirse en agua tibia antes de uso. El calor ayuda a relajar tejidos y hace inserción más confortable, especialmente en casos de tensión muscular significativa.
Ambiente relajado: Programa sesiones cuando tengas privacidad completa y no estés apresurada. Tensión mental se traduce directamente en tensión muscular.
Técnicas de relajación: Respiración profunda, música calmante, o baño tibio antes de sesión pueden ayudar significativamente.
Sin expectativas de «éxito»: Cada sesión es progreso, incluso si no avanzas tamaño. La constancia importa más que velocidad.
1. Lubricación generosa: Aplica lubricante base agua abundantemente sobre el dilatador y alrededor de entrada vaginal. No escatimes.
2. Posición cómoda: Acostada de espaldas con rodillas elevadas y separadas es generalmente más relajada. Algunas prefieren posición semi-reclinada.
3. Inserción gradual: Presiona suavemente punta del dilatador contra entrada vaginal sin forzar. Respira profundamente. Cuando exhales, empuja muy suavemente. Debe deslizarse gradualmente. Si hay resistencia, NO fuerces; pausa, añade más lubricante, respira.
4. Permanecer insertado: Una vez dentro hasta donde sea cómodo, simplemente déjalo ahí 5-15 minutos. Puedes leer, escuchar música, o practicar relajación. El objetivo no es movimiento activo sino permitir que tejidos se adapten.
5. Extracción suave: Después del tiempo determinado, retira lentamente.
6. Frecuencia: Diaria o cada dos días es típico. Consistencia es crítica para progreso.
1. Higiene opcional: Algunos usuarios prefieren ducha o enema ligero antes para sentirse completamente limpios.
2. Lubricación EXTREMADAMENTE generosa: El ano no produce lubricación natural. Aplica lubricante abundantemente sobre dilatador Y dentro y alrededor del ano.
3. Posición: De lado con rodilla superior elevada, o en cuclillas.
4. Inserción con empuje suave: Presiona punta contra ano mientras empujas ligeramente (como si estuvieras defecando). Esto relaja esfínter. Penetra muy lentamente.
5. Permanencia: 5-10 minutos inicialmente. Puedes aumentar a 15-20 minutos con práctica.
6. Progresión: Solo avanza a tamaño mayor cuando tamaño actual se siente completamente cómodo durante toda la sesión.
Limpieza inmediata después de cada uso: Agua tibia + jabón antibacteriano o limpiador especializado para juguetes.
Desinfección: Para dilatadores vaginales, limpieza estándar es suficiente si solo tú los usas. Para anales, desinfección más rigurosa (hervir si es silicona o plástico apto, o solución desinfectante) es recomendada.
Almacenamiento: En estuche limpio y seco, separados de otros productos.
El tiempo para completar progresión completa de un set de dilatadores varía dramáticamente según condición individual:
Vaginismo severo: Puede tomar 6-12+ meses para completar set completo. Esto es completamente normal y esperado.
Vaginismo moderado: 3-6 meses típicamente.
Preparación anal recreativa: 4-8 semanas para usuarios motivados sin condiciones médicas.
Recuperación postoperatoria: Según indicación médica específica, frecuentemente 6-12 semanas.
IMPORTANTE: NO hay cronograma «correcto». Avanzar demasiado rápido puede causar dolor, retroceso psicológico, y abandonar tratamiento. Paciencia es absolutamente crítica.
Siempre consulta médico primero si: Tienes vaginismo diagnosticado, dolor sexual crónico, historia de trauma sexual, o condición médica ginecológica/anal conocida. Dilatadores son herramienta terapéutica que funciona mejor bajo guía profesional.
Durante uso, consulta si experimentas: Dolor agudo (presión es normal, dolor agudo no), sangrado más que manchas muy ligeras, síntomas de infección (fiebre, secreción anormal), o empeoramiento de síntomas en lugar de mejoría.
Los dilatadores son apropiados para:
Mujeres con vaginismo: Diagnosticado médicamente o auto-identificado (incapacidad de permitir penetración vaginal).
Personas con dolor sexual: Que experimentan incomodidad o dolor durante penetración vaginal pero desean superarlo.
Pacientes en recuperación ginecológica: Después de cirugía pélvica o tratamiento de cáncer.
Mujeres posmenopáusicas: Con atrofia vaginal que causa sequedad y estrechez.
Usuarios interesados en sexo anal: Que quieren prepararse apropiadamente para evitar dolor o lesión.
Personas con estenosis anal: Bajo supervisión médica para tratamiento de estrechez anal patológica.
En Bakanal Sex Shop ofrecemos sets completos de dilatadores vaginales y anales de calidad médica:
Los dilatadores vaginales y anales no son juguetes sino herramientas médicas legítimas que han ayudado a miles de personas a superar barreras físicas y psicológicas que impedían intimidad sexual confortable. Si el dolor o imposibilidad de penetración te ha robado la posibilidad de vida sexual plena, los dilatadores pueden ser la solución que cambie tu vida.
¡Recupérate la intimidad sin dolor que mereces!