
Consigue −10% en tu primera compra usando el cupón BIENVENIDA10 | Envío Gratis +49 €
Limpiador sin alcohol para juguetes de distintos materiales.
Se explica siempre cómo limpiar y casi nunca qué hacer después — y ahí es donde se pierde la mitad del trabajo.
La humedad es el problema, no la suciedad. Un juguete aclarado pero guardado húmedo mete agua en una bolsa cerrada o en un cajón sin ventilación, y eso es exactamente lo que permite que crezcan hongos y bacterias. Un juguete bien limpiado y mal secado acaba peor que uno lavado con prisa y secado a fondo.
Cómo se seca bien: con un paño limpio que no suelte pelusa, y después al aire un rato antes de guardarlo. Los puntos críticos son las ranuras, el relieve, la base y la zona del cargador — es donde se queda el agua.
Nada de secador de pelo caliente: el calor deforma el TPE y puede dañar la electrónica. Aire, paciencia y ya está.
Y guardar en tela, nunca en plástico cerrado: una bolsa hermética atrapa la humedad residual. La bolsa de tela transpira, protege del polvo y evita que dos piezas se toquen — dos siliconas en contacto prolongado reaccionan entre sí y se vuelven pegajosas.
El resto de la rutina: limpiar después de cada uso, no antes del siguiente —los restos secos ya no salen—, con un producto sin alcohol, que agrieta el TPE y el látex. Los que llevan motor no se sumergen.
Y la señal para jubilar uno: superficie pegajosa que no se va, grietas, cambio de color u olor agrio persistente. Eso son microporos donde ya no llega ningún limpiador.
| Contenido | 100 ml |
|---|---|
| Lo que se olvida | Secar del todo, sobre todo ranuras y base |
| Guardar | En tela, separados, nunca en plástico cerrado |
Más en droguería.