
Consigue −10% en tu primera compra usando el cupón BIENVENIDA10 | Envío Gratis +49 €
Aceite de masaje erótico Shunga sensación, 240 ml para masaje corporal.
27,99 € El precio original era: 27,99 €.22,95 €El precio actual es: 22,95 €.
Hay existencias
Aceite para masaje erótico en piel, 240 ml.
Con fiebre o infección activa, no. Sobre una zona inflamada, un golpe reciente o un esguince, tampoco: ahí toca frío y reposo. Con varices marcadas, nunca presión directa sobre la vena; y con antecedentes de trombosis o anticoagulantes, consultar antes. En el embarazo: mejor de lado, sin presión fuerte en abdomen ni lumbar baja.
Las zonas que se esquivan siempre: la columna —a los lados sí—, los riñones, la parte delantera del cuello y el hueco de detrás de la rodilla. La regla que resume todo: un masaje puede ser intenso, nunca doloroso.
Es el patrón que hace que un bote de 240 ml se quede a medias en un cajón: no es falta de ganas, es reparto.
Lo que pasa casi siempre: una persona da y la otra recibe, y con el tiempo quien da deja de proponerlo. Dar un masaje es trabajo físico —cansa los brazos, la espalda y las manos— y si nunca llega el turno de vuelta, el hábito se apaga solo. No hace falta mala voluntad: basta con que uno de los dos sea claramente mejor dando.
Lo que lo arregla es de una simpleza que da vergüenza: poner un tiempo. Quince minutos cada uno, con reloj, y se cambia. El reloj hace dos cosas: garantiza el turno de vuelta y, sobre todo, quita la culpa de quien recibe — saber cuánto queda permite soltarse en lugar de estar pendiente de si ya lleva demasiado.
Y hace falta bajar el listón. Quince minutos semanales de una sola zona —espalda alta, o pies, o manos— se repiten; una hora de camilla completa no se repite nunca. Lo que se busca no es un masaje profesional: es contacto sostenido sin objetivo, que es lo que desactiva la ansiedad de rendimiento.
Y el acuerdo que evita el malentendido clásico: un masaje no es un contrato de que habrá sexo. Si se queda en masaje, ha salido bien — y precisamente por eso funciona tan a menudo como preliminar.
Es de piel, no de mucosa: rompe el preservativo de látex y ataca la silicona de los juguetes. Si después hay penetración, se retira con agua templada y se usa lubricante de base agua.
Prueba en el antebrazo 24 horas antes si hay piel sensible o antecedentes de alergia. Se guarda cerrado, en seco y lejos del calor, y se respeta la caducidad y el PAO (los meses que dura una vez abierto). Si aparece escozor, picor o enrojecimiento, se retira con agua abundante y no se repite.
| El problema | Uno da y otro recibe: el hábito se apaga solo |
|---|---|
| La solución | Quince minutos cada uno, con reloj: garantiza el turno |
| Bajar el listón | Una zona por sesión se repite; una hora completa, no |
Más en productos para masaje.
KIKÍ TRAVEL
SHUNGA
PJUR
SWEDE