Consigue −10% en tu primera compra usando el cupón BIENVENIDA10 | Envío Gratis +49 €

-24%

Ohmama Fetish | Esposas de nailon con velcro

Ohmama Fetish: esposas de nailon con cierre de velcro, que se sueltan de un tirón.

El precio original era: 49,95 €.El precio actual es: 37,99 €.

Hay existencias

Pagos seguros en Bakanal

Qué es

Par de esposas de nailon de Ohmama Fetish con cierre de velcro: se ajustan a cualquier muñeca y se abren de un tirón.

El velcro es lo mejor que puede tener una atadura de iniciación

Se sueltan de un tirón, sin llave y con una sola mano. En una atadura, lo que une tiene que ser lo más rápido de soltar — un cierre que exige buscar una llave y usar las dos manos es justo lo que sobra cuando hay que parar deprisa.

Y se abren desde dentro: quien las lleva puede liberarse sola. Eso convierte la atadura en simbólica, que es de lo que se trata — lo que sujeta es el acuerdo, no el material. El ajuste es continuo y el nailon ancho reparte la presión, que es lo que evita las marcas de un aro estrecho.

A qué se atan, que es la otra mitad de la decisión

Las esposas resuelven la muñeca; el punto de anclaje lo resuelve la casa, y ahí es donde se improvisa mal.

Lo más sencillo y lo más seguro: atarlas entre sí. Las dos muñecas unidas, sin anclar a nada. Da toda la sensación de restricción, permite moverse, y elimina de golpe el riesgo de tirar de un mueble. Para una primera vez es la opción correcta y casi nadie la considera.

El cabecero, con condiciones. Vale si es fijo, macizo y está anclado a la estructura de la cama. No vale un cabecero de barrotes que giran —la cincha rueda y aprieta—, uno atornillado a la pared con tacos de plástico, ni un somier ligero.

Y la opción que funciona en cualquier cama: por debajo del colchón. Se pasa una cincha larga por debajo, de lado a lado, y se ata ahí. No depende del mueble, reparte la tensión y no hay nada rígido contra lo que golpear.

Lo que no se usa nunca como anclaje: nada por encima de la cabeza en altura —una lámpara, una barra de armario, una viga—; nada con ruedas; y ningún punto que no aguante un tirón de todo el peso. La prueba es literal: se tira con fuerza antes de atar a nadie.

Un apunte de postura que casi nunca se dice: los brazos estirados por encima de la cabeza no se mantienen mucho rato. Comprimen el hombro y la zona del plexo braquial, y aparecen hormigueo y adormecimiento antes de lo que la gente espera. Brazos algo flexionados o a los lados aguantan muchísimo más, y cambiar de posición cada pocos minutos es parte del cuidado, no una interrupción.

Lo que hay que saber igualmente

Dos dedos de holgura, y el peso nunca colgando de la atadura. Hormigueo, entumecimiento, frío o cambio de color: se suelta de inmediato. Palabra de parada acordada y una señal no verbal. Nunca se deja sola a la persona atada, ni un momento. Y nada de alcohol.

Del velcro: se cierra sobre sí mismo al guardarlo, o acaba lleno de pelusa y deja de agarrar. Lavado a mano, en frío, y secado a la sombra.

Ficha del producto

Lo más seguro Atarlas entre sí, sin anclar a nada
Lo que sirve Cincha por debajo del colchón, de lado a lado
La postura Brazos flexionados; estirados arriba adormecen

Más en esposas.

Compartir

Pagos seguros en Bakanal

Compartir

Bakanal Sex Shop
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.