
Consigue −10% en tu primera compra usando el cupón BIENVENIDA10 | Envío Gratis +49 €
Pluma corta y muy blanda, de tacto más suave que la pluma rígida.
El nombre viene de un pájaro africano cuyas plumas se usaron para adornos en el siglo XIX. Lo que se vende hoy con ese nombre no viene de ahí.
El «marabú» actual es plumón de ave doméstica —pavo, oca o pollo— teñido y montado en tiras. La palabra designa un tipo de acabado, no una especie: pluma corta, muy blanda y sin raquis rígido.
Y esa diferencia se nota en la piel: una pluma larga con nervio central marca una línea, y el marabú produce un contacto difuso, sin punto concreto. Son dos estímulos distintos — el primero se localiza, el segundo no, y no saber dónde toca es precisamente lo que lo hace más difícil de anticipar.
Del cuidado, que aquí es más delicado que en otros plumeros: el plumón no se moja. Se apelmaza, pierde volumen y no lo recupera. Solo se sacude, y se guarda colgado o de pie, nunca aplastado bajo otra cosa.
Una nota para pieles sensibles: las plumas acumulan polvo y son un sitio cómodo para los ácaros si se guardan mal. Quien tenga alergia respiratoria o dermatitis conviene que lo pruebe antes en el antebrazo — y que lo guarde en bolsa, no suelto en un cajón.
Y el tinte: el rojo y el negro son los que más destiñen. Con la piel húmeda o con sudor pueden dejar marca — se prueba primero en una zona pequeña.
Del uso: la piel se adapta a un roce constante en segundos, así que rinde alternado con algo firme, no insistiendo. Uso individual.
| Qué es | Plumón teñido: un acabado, no una especie |
|---|---|
| El tacto | Difuso: no se localiza dónde toca |
| Cuidado | No se moja; ojo con el tinte y con el polvo |
Más en artículos BDSM.
VIRILXL
WATCHME
WATCHME
BAILE