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Limpiador higiénico para juguetes de uso íntimo.
Se habla mucho de limpiar y casi nada de guardar, y sin embargo la mayoría de los juguetes se estropean en el cajón, no durante el uso.
El primer problema es el contacto entre materiales. Dos juguetes de TPE o de PVC amontonados pueden reaccionar entre sí: los plastificantes migran de uno a otro y la superficie queda pegajosa y deformada. Es irreversible. Cada uno en su bolsa.
El segundo es la humedad. Guardar algo que no está completamente seco —sobre todo en el hueco de una ventosa o en el interior de un masturbador— es garantizar que crezca lo que no debe. Secar del todo antes de cerrar nada.
Lo que va bien: bolsas de tela o de algodón, que transpiran. Lo que no: bolsas de plástico cerradas, que atrapan humedad, y las cajas herméticas.
El tercer punto son las pilas y las baterías. Una pila olvidada dentro durante meses sulfata y arruina el contacto. Se sacan si el juguete no se va a usar en semanas. Y las de litio no se guardan ni descargadas del todo ni al 100 % — en torno a la mitad de carga es lo que más alarga su vida.
Y el cuarto, la temperatura: nada de radiadores ni de sol directo. El calor deforma el TPE y degrada la silicona con el tiempo.
Un detalle de los masturbadores: después de lavarlos y secarlos por dentro, los de material poroso se conservan mucho mejor con una capa fina de almidón de maíz —nunca talco—, que absorbe la humedad residual y evita que la superficie se vuelva pegajosa.
Antes y después de cada uso, y siempre al cambiar de zona. La silicona, el cristal, el acero y el ABS son no porosos y se limpian de verdad; el TPE, el TPR, el PVC y el látex son porosos: no se comparten y van con preservativo.
Nunca alcohol —agrieta silicona y TPE— ni sumergir lo que lleve motor.
| Contenido | 150 ml |
|---|---|
| Por separado | El TPE en contacto se vuelve pegajoso |
| Las pilas | Fuera si no se usa en semanas |
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