
Consigue −10% en tu primera compra usando el cupón BIENVENIDA10 | Envío Gratis +49 €
Dado de seis caras con acciones ilustradas.
El cubo es la forma de dado por defecto en casi todas las culturas, y no es casualidad.
Es uno de los cinco sólidos platónicos: los únicos poliedros con todas las caras iguales y todos los vértices idénticos. Esa simetría es lo que garantiza que todas las caras tengan la misma probabilidad — un dado justo tiene que ser geométricamente regular.
Los otros cuatro también se usan: tetraedro (4 caras), octaedro (8), dodecaedro (12) e icosaedro (20). Son los dados de los juegos de rol. Pero el cubo gana en lo práctico — rueda bien, se lee fácil y se fabrica sin complicaciones.
Y hay un detalle que casi nadie sabe: en un dado estándar, las caras opuestas suman siempre siete. Es una convención que viene de la Antigüedad y que se mantiene en la práctica totalidad de los dados occidentales.
Su historia es larga: se han encontrado dados de hueso y de marfil en yacimientos de hace más de cuatro mil años, en Mesopotamia y en el valle del Indo. Es probablemente el objeto de juego más antiguo que se conserva.
Aplicado aquí, seis opciones es un número acertado: suficientes para no repetirse enseguida, pocas para que no haya que leer un catálogo en cada tirada. Y con dos dados, las combinaciones se multiplican — treinta y seis, varias de las cuales no se le habrían ocurrido a nadie.
Lo que aporta de verdad: que nadie ha propuesto nada. El azar quita la carga de pedir, y de paso permite declinar sin que suene a rechazo — si sale algo que no apetece, se vuelve a tirar.
De las posturas: son sugerencias. Si una pide flexibilidad o fuerza que no hay, se tira otra vez.
Que se puede pasar turno: cualquier prueba se puede declinar sin explicación y sin penalización. Es la regla que hace que el resto funcione.
Hasta dónde llega hoy, dicho antes y no sobre la marcha. Y que nada de lo que se cuente jugando se use después.
| La forma | Sólido platónico: todas las caras equiprobables |
|---|---|
| El detalle | Las caras opuestas suman siete |
| Lo que aporta | Que nadie haya propuesto nada |
Más en dados eróticos.
FETISH SUBMISSIVE
ARIA
COVERME
KHEPER GAMES