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Una postura por carta, en tamaño de bolsillo.
Se ha convertido en sinónimo de «catálogo de posturas», y el texto original no se parece mucho a eso.
Es un tratado indio del siglo III o IV atribuido a Vatsyayana, escrito en sánscrito y organizado en siete libros. Trata del kama —el placer y el deseo— como uno de los objetivos legítimos de la vida, junto al deber y la prosperidad. Habla de cortejo, de elección de pareja, de convivencia, de cómo amueblar una casa y de qué se espera socialmente de cada cual.
Las posturas ocupan un solo libro de los siete, una fracción menor del conjunto. La imagen popular del Kama Sutra es, literalmente, un capítulo tomado por el todo.
Y esa imagen tiene fecha: la traducción inglesa que lo dio a conocer en Occidente se publicó en 1883, impulsada por Richard Burton. Circuló de forma semiclandestina —la censura victoriana no permitía otra cosa— y esa vía de entrada fijó la lectura: se leyó como material erótico exótico, no como el tratado de conducta que era.
Las ilustraciones célebres tampoco son del texto: las miniaturas y los relieves que se asocian a él son muy posteriores, de tradiciones artísticas distintas, y se le fueron adosando.
Lo práctico, que es donde importa: una baraja de posturas funciona como inspiración, no como lista de tareas. Muchas piden flexibilidad, fuerza o una diferencia de estatura concreta, y forzarlas es la vía directa a una molestia lumbar o a una rampa en mitad de la escena. Descartar una carta es parte del juego.
Y un apunte que casi ninguna carta trae: en la mayoría de las posturas de penetración no hay contacto clitoridiano suficiente, y entre el 70 y el 80 % de las mujeres lo necesitan para llegar al orgasmo. Añadir una mano —propia o ajena— no es corregir la postura: es completarla.
Que se puede pasar turno: cualquier prueba se puede declinar sin explicación y sin penalización. Es la regla que hace que el resto funcione.
Hasta dónde llega hoy, dicho antes y no sobre la marcha. Y que nada de lo que se cuente jugando se use después.
| El texto | Siete libros; las posturas son uno |
|---|---|
| La imagen popular | Viene de la traducción de 1883 |
| Uso | Inspiración, no lista de tareas: se descartan cartas |
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