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Vibrador de punto G multifunción Pretty Love en fucsia, con varios mecanismos.
69,99 € El precio original era: 69,99 €.54,99 €El precio actual es: 54,99 €.
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Vibrador curvo de Pretty Love que combina varios mecanismos en un mismo cuerpo.
1. El motor. Es lo que más se nota. Más masa produce vibración grave —la que penetra en el tejido— frente a la aguda que cosquillea en la superficie. La prueba del nudillo lo delata en dos segundos: apoyar el juguete encendido sobre un nudillo y ver si se nota el hueso.
2. La batería. Más capacidad significa intensidad constante hasta que se apaga, en lugar de ir decayendo. 3. Los mecanismos: rotación, empuje o flexión llevan piezas móviles y juntas, y eso encarece de verdad. 4. La calibración de los modos: programar treinta patrones es gratis; medirlos y ajustarlos al motor, no — por eso el dato útil no es cuántos hay, sino si el más suave es de verdad suave.
Lo que no cambia: la seguridad del material. Una silicona no porosa y sin ftalatos de 20 € es igual de segura que la de 55 €.
Comparar juguetes es difícil porque las especificaciones que se publican no son las que deciden la experiencia. Merece saber cuáles faltan.
La frecuencia y la amplitud del motor. Se anuncian «10 velocidades» y jamás los hercios ni el recorrido, que es lo que separa una vibración grave de una aguda. Sustituto casero: la prueba del nudillo, o apoyarlo en la palma — si la sensación llega a la muñeca, es grave; si se queda en la piel, es agudo.
El ruido en decibelios. No lo publica nadie, y es el motivo real por el que un juguete se usa o no en una casa compartida. Sustituto: encenderlo al máximo dentro de un cajón cerrado o bajo una almohada; si se sigue oyendo desde la puerta, se oye desde el pasillo.
Los miliamperios de la batería. Se dan «hasta X minutos», que siempre es en el modo más bajo. La autonomía real a intensidad de uso suele ser bastante menor, y con mecanismos de movimiento, la mitad o menos.
La dureza del material, que se mide en Shore y explica por qué dos siliconas se sienten completamente distintas. Sustituto: apretar la punta con la uña — si cede y vuelve, es blanda; si no cede, es firme y no perdona el ángulo.
Y el grado de estanqueidad. «Resistente al agua» no significa nada; IPX7 sí — un metro, treinta minutos. Si la ficha no lo dice, se asume que no se sumerge.
La conclusión útil: ante dos juguetes parecidos, el número de modos es el peor criterio posible. Mejor mirar si tiene motores separados, si declara IPX7, si la batería es de litio recargable y si el fabricante indica algo más que una lista de patrones.
Curva hacia el ombligo, entrar poco —la zona útil está a 4-5 cm—, presión sostenida. Y con varios mecanismos, uno manda y otro acompaña.
No porosa: se lava con agua templada y jabón neutro y queda limpia de verdad, al contrario que el TPE o el PVC blando. Solo lubricante de base agua — el de silicona la vuelve pegajosa sin remedio. Con motor no se sumerge entera y se carga en seco. Se guarda en tela, sin contacto con otras siliconas.
| No dan | Hercios, decibelios, mAh, Shore |
|---|---|
| Sustitutos | Nudillo, cajón cerrado y la uña en la punta |
| Peor criterio | El número de modos |
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