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Climaximum: vibrador rabbit con dos motores independientes e iluminación LED.
69,99 € El precio original era: 69,99 €.52,99 €El precio actual es: 52,99 €.
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Vibrador de tipo rabbit con dos motores independientes e iluminación LED, en silicona y recargable.
En un rabbit, un solo motor es un problema real: la vibración se transmite por el cuerpo y llega atenuada al extremo alejado, porque el material absorbe. Y suele ser el brazo externo el que recibe menos — justo el que más importa, porque entre el 70 y el 80 % de las mujeres necesitan estimulación clitoridiana.
Con dos motores, cada zona recibe su intensidad y pueden ir a ritmos distintos: se sube donde hace falta sin subirlo todo.
Y las luces, sin adornos: no aportan nada funcional. Con una excepción — hacen el juguete visible a oscuras. Lo que sí hay que comprobar es que se puedan apagar: una luz encendida en una habitación a oscuras molesta más de lo que parece, y la penumbra rebaja la autoconciencia física, que es uno de los frenos más habituales.
Es la solución que casi nadie prueba antes de dar por malo un rabbit, y funciona en bastantes casos porque no cambia el juguete: cambia el eje del cuerpo.
La distancia entre el juguete y el cuerpo es fija; el ángulo de la pelvis no. Tumbada boca arriba, la pelvis está en una posición neutra y el canal apunta hacia atrás y algo hacia arriba. Al girar de lado, con las rodillas recogidas, la pelvis bascula y el eje entero se desplaza — un brazo externo que antes caía un centímetro por delante puede apoyar perfectamente.
Las tres que más cambian las cosas: de lado con las rodillas recogidas, que es la que más bascula la pelvis; boca arriba con un cojín firme bajo la cadera, que la inclina en el sentido contrario y además acerca la pared anterior; y boca abajo o a cuatro patas, que invierte por completo la orientación — ahí el brazo externo cae hacia el pubis en lugar de hacia el vientre.
Y dos ajustes que no son postura pero funcionan igual: entrar menos con el cuerpo interno —lo que acerca el brazo externo— y girar el juguete unos grados en lugar de mantenerlo perfectamente alineado. Ninguna anatomía es simétrica.
Si aun así no encaja, no es fracaso de nadie: la distancia entre entrada y clítoris varía entre 2 y 3,5 cm según la persona, y dos juguetes separados permiten ajustar cada zona por su cuenta. Es una solución legítima y a menudo más barata.
El ajuste, no la potencia. Conviene mirar la flexibilidad del brazo y probarlo en frío, comprobando que ambos puntos contactan a la vez.
No porosa: se lava con agua templada y jabón neutro y queda limpia de verdad, al contrario que el TPE o el PVC blando. Solo lubricante de base agua — el de silicona la vuelve pegajosa sin remedio. Con motor no se sumerge entera y se carga en seco. Se guarda en tela, sin contacto con otras siliconas.
| De lado | Rodillas recogidas: la pelvis bascula y cambia el eje |
|---|---|
| Cojín | Bajo la cadera, la inclina al contrario |
| Y además | Entrar menos y girar el juguete unos grados |
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